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Los
Comienzos
La
Etapa Nacional
El
Retorno a Primera
Los
Años Dorados
Regreso
a la Oscuridad
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Los
Comienzos
Según
datan los archivos, el 6 de agosto de 1922 se produce la reunión
definitiva para crear un club de fútbol en Tenerife, si bien hasta el 8
de agosto no quedó oficialmente constituido el CD Tenerife. Se arrendó
el campo del Sporting Club Tenerife, y se disputó el primer
encuentro contra un "Segundo Tenerife", venciendo este.
Desde su supuesta fundación (existen hoy por hoy ciertas dudas sobre el
año), el CD Tenerife jugó durante 31 años en el entorno de
Canarias. Esto redujo sus rivales clásicos a equipos del
archipiélago, como los tinerfeños Iberia o Nivaria, y sobre todo el
Hespérides. El Marino de Gran Canaria fue también asiduo de el club
blanquiazul, y merced a los desplazamientos de otros equipos nacionales y
extranjeros, se pudo disfrutar aquí del Espanyol de Zamora, del Real
Madrid, Athlétic de Bilbao, Atlético de Madrid, o Everton, Marítimo de
Funchal o Wien Österreich (el actual Austria Vienna). En 1924 se
emitieron obligaciones administrativas para acometer la construcción de
un nuevo estadio, y ya en 1925 quedó inaugurado el Stadium,
que son el tiempo se convertiría en nuestro Heliodoro
Rodríguez López. El nivel futbolístico del CD Tenerife parecía ser
destacado incluso entonces, y las crónicas señalan sus grandes
actuaciones, que nos proporcionaron incluso la primera
internacionalidad: la de Arocha, en 1931, en 1931, se convierte en el primer internacional
tinerfeño. Se venció consecutivamente todos los Campeonatos de
Canarias desde 1940 a 1943, y se participó en la primera liga de ascenso a
Segunda División en 1949, fracasando en el intento. En
1945 se declaró un incendio en la sede del club, y se perdieron los
trofeos y documentos del club (de ahí las dudas sobre la exactitud de la
fecha de inauguración). Al año siguiente sería elegido como presidente
Heliodoro Rodríguez López, y cuatro años más tarde, fallecería, no
pudiendo contemplar el intento de ascenso del club, tras haber conseguido
ser el representante de la isla en esta competición. subir La
Etapa Nacional
En 1952, con la llegada de un nuevo presidente, Imeldo Bello Alonso, el
Tenerife decide fichar a jugadores que militan en equipos peninsulares, y
un año más tarde opta de nuevo a la promoción a 2ª División, y tras
vencer al Orihuela de Murcia, el C.D. Tenerife asciende a 2ª División.
El 12 de septiembre debuta en 2ª División, quedando clasificado en 6º
lugar, a las puertas de la liguilla de ascenso a 1ª División. Durante
ocho temporadas, el Tenerife se mantiene en Segunda, e incluso roza la
posibilidad del ascenso en varias ocasiones, aunque también la del
descenso. El 1959 se produce un paso importante en la descapitalización
del club, al decidirse por abrumadora mayoría la venta del Stadium, ante
la frágil situación económica del club. A la vez, se compuso por los
"Huaracheros" el himno del club, que inspiró premonitoriamente
el ascenso blanquiazul a la Primera División. Con Heriberto Herrera de
entrenador, y nombres como José Juan, Ñito, Santos, Correa, etc, la
temporada 61-62 marcó el primer acercamiento a la élite. Tras
un año poco exitoso, en la que apenas pudo reforzarse, el Tenerife
regresa a las sombras de la Segunda División. La situación económica,
marcada por años de política "populista" de fichajes, había
pasado factura, y lo seguiría haciendo. No sólo resulta complicado
incorporar a jugadores de garantías, sino que llegan a tener que dar la
baja a 14 en una sola temporada, ante la imposibilidad de satisfacer sus
requerimientos económicos. En una situación que debería hacernos
reflexionar, pues no difiere demasiado de la actual, el Tenerife acabó en
Tercera División, con el único recuerdo meritorio de los cuartos de
final de la Copa del Rey, eliminando previamente al Real Madrid, en 1976.
Este descenso, en la temporada 67-68, se vio acelerado por la reducción a
un solo grupo de la Segunda División, que contaba hasta entonces con dos.
Se logra el ascenso pronto, pero en 1986 vuelve a descender, esta vez a
una recientemente creada Segunda División B. Es en este momento en el que
accede a la presidencia Javier Pérez y Pérez, bajo cuya dirección se
recupera la paupérrima economía chicharrera. El club asciende a Segunda,
y bajo la dirección de Benito Joanet queda tercero, accediendo a la
promoción por el ascenso, frente al Betis. Aquel Tenerife de Rommel,
Guina, El-Garef, vence al club sevillano y reingresa en la división de
oro. subir El
Retorno a Primera El
Tenerife, tras una primera dura temporada, en la que estuvo a punto
regresar a Segunda, y en la que se salvo en la promoción ante un aún
modesto Deportivo de la Coruña, gracias a un gol de Eduardo en Riazor,
protagonizó un fulgurante crecimiento futbolístico. En plena época de
auge televisivo y, como consecuencia, económico, el Tenerife realizó
campañas memorables. Tras varios entrenadores (Miera, Azkargorta, Solari,
etc, llegó al banquillo una puesta arriesgada: Jorge Valdano,
internacional argentino y ex-jugador de Alavés y Real Madrid, que hasta
entonces sólo había entrenado al Castilla, filial madridista. Valdano
llegó a final de la temporada 91-92, y salvó al club del descenso en
pocas jornadas, apostando por el fútbol ofensivo y alegre. Para concluir
la liga, un partido con el casi campeón Real Madrid, que había liderado
la competición durante gran parte de la misma, y que al final había
perdido gran parte de su ventaja. El Tenerife, tras haber vencido a
equipos importantes como el Valencia y el Barcelona, había asegurado su
permanencia en la penúltima jornada ante el Sporting, y ya no se jugaba
nada. La presencia de varios ex-madrilistas, como el propio Valdano, el
portero Agustín, el defensa Julio Llorente, etc, parecía dejar clara la
poca combatividad que ofrecería el Tenerife, o al menos así se quería
ver en los medios nacionales. El Barcelona necesitaba vencer y que el
Madrid perdiera para ganar la Liga, pero el equipo de Hagi, Michel o
Butragueño se adelantó por 0-2 en el marcador. Todo tinerfeño recuerda
como continuó el partido, con el gol de Quique Estebaranz antes del
descanso, el autogol de Rocha frente a la presión de Pizzi, y por último
el famoso gol de Pier. El Tenerife remontó el partido, el Madrid perdió
la Liga, y el Barcelona jaleó el nombre del Tenerife durante días. subir Los
Años Dorados La
temporada 92-93 fue aún mejor. La dupla de técnicos argentinos, Valdano-Cappa,
liderando un equipo atrevido, en el que militaban Fernando Redondo, Felipe
Miñambres, Pizzi, Ezequiel Castillo, César Gómez, Antonio Mata, Chano,
Dertycia, Manolo López, etc, sorprendió a medio fútbol español, y
alcanzó la clasificación para la UEFA. Lo más sorprendente es que esto
se produciría en el último partido de Liga, que volvería a enfrentar
(caprichos del destino) a Tenerife y Real Madrid, de nuevo con el
Barcelona de Cruyff al acecho. Jugándose esta vez una histórica
clasificación, el Tenerife venció de nuevo al Madrid por 2-0, con tantos
de Dertycia y Chano, y se ganó el derecho a jugar en Europa, mientras el
Barcelona festejaba incrédulo su nuevo título, y coreaba aquello de
"Amigos para siempre" (falso, como se comprobaría después). En
su segunda temporada completa a cargo del club, el Tenerife de Valdano
alcanzó la tercera ronda de la UEFA, tras eliminar a Auxerre y Olympiakos,
cayendo frente a la Juventus de Turín. El club no pudo mantener el
mismo nivel en la liga (pese a llegar a semifinales en la Copa del Rey),
con una plantilla corta para esas pretensiones, pero se decidió que el
ciclo de Valdano-Cappa había llegado a su fin. Ambos técnicos
abandonaron el club, y Valdano marchó al fin al Madrid, club "de sus
amores". Tras
un año mediocre, con Cantatore en el banquillo, llegaron Heynckes y
Lienen al Tenerife. El alemán había dejado gran sabor de boca en cuando
entrenaba al Athletic de Bilbao, y lo confirmó con el Tenerife. Con el
club convertido ya en Sociedad Anónima, lo profesionalizaron, promovieron
la mejora de las instalaciones, y lo clasificaron para la UEFA por delante
del Real Madrid, que quedaría por primera vez en muchos años fuera de
Europa. Con un juego equilibrado, demoledor a veces, el Tenerife demostró
la siguiente campaña su potencial en la UEFA alcanzando las semifinales.
Con Pizzi convertido en máximo goleador de la Liga, y Bota de Oro europea
junto a Shearer, el club dio cuenta de Maccabi, Lazio, Feyenoord y Bronbdy,
antes de perder ante el futuro campeón, el Schalke 04. De nuevo la
temporada liguera no fue brillante, acabando fuera de las posiciones que
permitieran repetir viajes europeos, y como el club comenzaba a sufrir
"delirios de grandeza", se determinó que de nuevo era hora de
cambiar de técnicos. Heynckes fue también al Madrid, y a Lienen se le
consideró "con poco caché" para ascender a primer entrenador,
y marchó al Hansa Rostock. subir Regreso
a la Oscuridad Luego,
años de malos (y caros) fichajes, de impaciencia (como cuando se
despidió a Víctor Fernández con apenas un cuarto de liga cubierto), de
decisiones caprichosas por parte de la directiva, pues con la marcha del
secretario técnico, Santiago Llorente, se fue tal vez la única persona
en la que Javier Pérez ha sabido delegar funciones. El resultado, el
descenso, tras haberlo bordeado ya la temporada anterior, la 97-98, que se
produjo con una plantilla plagada de grandes nombres (Emerson, Makaay,
Pablo Paz, Lussenhoff..). El
CD Tenerife tardó dos años en salir del pozo de Segunda División. Tras
un año de nuevo fracaso, en el que un plantel de categoría de primera se
paseaba por los campos de segunda sin plasmar lo que se esperaba de él,
se "limpió" la plantilla, incorporando jugadores desconocidos
pero con rendimiento contrastado, jóvenes con ganas de triunfar, etc,
así como una apuesta interesante con el entrenador Rafa Benítez. El carisma y sistema de trabajo del técnico
madrileño junto a la prácticamente nueva plantilla En la jornada 10, tras derrotar al Badajoz, se instaló en la
primera posición. Desde entonces no abandonó nunca los lugares de
ascenso de un campeonato en el que figuraban equipos como el Betis,
Sevilla y Atlético de Madrid. Barata inhabilitado por pasaporte falso,
ataques del presidente del Betis, Lopera, enfrentamientos de últimas
jornadas con el Atlético, desesperado ante la posibilidad de no ascender
(como sucedería finalmente..). Todo quedó resuelto en junio de
2001, cuando el gol de Huguito en Butarque, frente al Leganés, devolvía
al Tenerife a Primera ( y los que escriben lo celebraron con la plantilla
en Barajas:)). Una alegría desbordante que nos impidió apreciar nuestros
fallos: una directiva que se negaba a renovar a Benítez durante gran
parte de la liga, pese a sus manifestaciones sobre su deseo de permanecer,
"hasta que se asegure la permanencia"; las críticas de la
afición, que le consideraba "poco atrevido" (a Valdano se le
tachó de "demasiado ofensivo", a Heynckes de lo contrario....)
y que parecía olvidar que 8 meses antes el plantel del club era un
puñado de nombres desconocidos.... El resultado, Benítez firmó por el
Valencia antes de final de temporada, al que hizo campeón de liga tras
décadas de espera. Por
nuestra parte, tras perder a parte de la plantilla ( Mista y Curro Torres
al Valencia, Barata inhabilitado), se apostó de nuevo por un entrenador
con poca experiencia, Pepe Mel, algo que había dado buenos resultados en
otras ocasiones. Se trataba de un entrenador atrevido, atacante, como
había demostrado en su gran temporada en el Murcia. Sin embargo, la
conjunción con la plantilla no resultó provechosa. Los fichajes no
siempre fueron acertados (Ania o Bichi), y a pasada la primera vuelta se
despide a Mel y se ficha a Clemente. Si bien mejora el promedio y se
mantienen las esperanzas hasta el último partido, el descenso se consuma,
arrastrando con nosotros a una UD Las Palmas que realizó un
incomprensiblemente pobre final de liga. Muchos decían que la plantilla
del Tenerife en primera había sido peor que la del año del ascenso, y
por lo visto, puede que tuvieran razón. Lo peor es que no sólo se
perdió caché futbolístico, también se perdió imagen pública (el
incidente con Marioni y Lussenhoff, con pedradas incluídas..) y capacidad
económica. Este
año, poco dinero, entrenador nuevo, plantilla renovada, y mucha
ilusión, deben ser los ingredientes necesarios para el éxito. subir
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